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Desbroces Montes Verdes

Franjas de seguridad contra incendios alrededor de casas y fincas

Una franja de protección es una banda de terreno con la vegetación reducida que separa las casas del monte. Le explicamos qué dicen las normas, por qué cambian de una comunidad a otra y cómo se hace y se mantiene.

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Incendio forestal con fuego y humo entre los árboles

Una franja de seguridad contra incendios, también llamada franja o faja de protección, es una banda de terreno alrededor de viviendas, urbanizaciones o instalaciones en la que la vegetación se reduce y se ordena para que un incendio forestal pierda fuerza antes de llegar a ellas. No es un cortafuegos de tierra desnuda: se elimina el matorral y la hierba seca, se aclaran los árboles y se podan sus ramas bajas. Su anchura y quién debe hacerla dependen de la norma de cada comunidad autónoma.

Qué dice la norma

La Ley 43/2003 de Montes encarga a las comunidades autónomas regular en los montes y en las áreas colindantes las actividades que pueden provocar incendios, y establecer normas de seguridad para los terrenos forestales y sus inmediaciones. Por eso no hay una sola regla para toda España.

La directriz básica estatal de protección civil ante incendios forestales (Real Decreto 893/2013) fija un mínimo para las nuevas urbanizaciones, edificaciones e instalaciones situadas en la interfaz urbano-forestal, es decir, la zona donde las construcciones se mezclan o lindan con el monte: una faja perimetral de protección de 30 metros de ancho dentro de la misma propiedad, libre de vegetación seca y con la masa arbórea aclarada.

Las comunidades autónomas desarrollan sus propias normas. En Galicia, la Ley 3/2007 de prevención y defensa contra los incendios forestales obliga a gestionar la biomasa en una franja de 50 metros alrededor de suelos urbanos, núcleos rurales y urbanizables, edificaciones, viviendas aisladas, urbanizaciones y otras instalaciones situadas en terreno forestal o en su zona de influencia, y a tenerla hecha antes de que termine mayo de cada año. Si no se cumple, la administración competente puede imponer multas coercitivas o hacer el trabajo a costa del responsable, además de abrir un expediente sancionador. Otras comunidades tienen distancias, plazos y obligaciones diferentes, y muchos ayuntamientos las concretan en ordenanzas o bandos. Antes de encargar el trabajo conviene consultar la norma de su comunidad y de su municipio.

Cómo se hace una franja de protección

Visita y delimitación. Se recorre el terreno y se mide la anchura que exige la norma aplicable desde el límite de la edificación o del suelo que se protege. Se comprueba qué parte es propiedad del cliente, porque la franja se ejecuta en terreno propio o con autorización de los colindantes, y se anotan pendiente, accesos y tipo de vegetación.

Desbroce del matorral y la hierba. Se elimina el estrato bajo: tojo, brezo, retama, zarzas, hierba seca. En terrenos abiertos se trabaja con tractor y desbrozadora; en laderas, junto a casas y entre árboles, con desbroce manual.

Aclareo y poda. Se cortan pies muertos o dominados para separar las copas y se podan las ramas bajas de los árboles que se conservan, de forma que el fuego de suelo no pueda subir a las copas. Algunas normas autonómicas regulan además qué especies pueden quedar cerca de las casas; se revisa en cada caso.

Restos. Los restos se trituran sobre el terreno o se retiran. No deben quedar montones de ramas secas dentro de la franja, porque serían combustible acumulado. La quema de restos está prohibida con carácter general y solo cabe con autorización; se explica en la guía sobre la quema de restos de poda.

Mantenimiento

Una franja deja de proteger en cuanto la vegetación vuelve a crecer. Lo habitual es un repaso anual en primavera, antes de que empiece la época de peligro de incendios que fija cada comunidad autónoma; en esa época el uso de maquinaria que pueda hacer chispas suele estar restringido en el monte y en sus alrededores. En la guía cuándo desbrozar se explica cómo consultar esas fechas. En algunas zonas se combina el desbroce con desbroce con cabras, un pastoreo que mantiene la vegetación baja entre una intervención y otra.

Qué debe preparar usted

  • La referencia catastral y, si la tiene, cualquier notificación del ayuntamiento o de la consejería sobre la franja.
  • Los límites de su propiedad y, si la franja entra en fincas vecinas, el contacto o la autorización de sus dueños.
  • Qué árboles o elementos desea conservar, para valorarlos con el criterio de la norma.

De qué depende el precio

Influyen la superficie de la franja, la pendiente, la densidad y el tipo de matorral, el número de árboles que hay que aclarar o podar, el acceso de la maquinaria y el tratamiento de los restos. El primer desbroce de un terreno abandonado cuesta más que los mantenimientos anuales posteriores. Las horquillas orientativas y lo que las mueve están en precio del desbroce.

Si su vivienda o su urbanización linda con el monte y quiere que valoremos la franja, puede solicitar información.

Preguntas frecuentes

¿Qué anchura debe tener la franja de seguridad?

Depende de la comunidad autónoma y del caso. La directriz estatal de protección civil (Real Decreto 893/2013) exige una faja de 30 metros alrededor de las nuevas urbanizaciones, edificaciones e instalaciones en la interfaz urbano-forestal. En Galicia, la Ley 3/2007 fija 50 metros alrededor de núcleos, viviendas y otras instalaciones próximas al monte. Otras comunidades tienen sus propias cifras y conviene consultarlas.

¿Quién tiene que hacer la franja?

Lo determina la norma de cada comunidad. En general, la obligación recae en los propietarios o titulares de los terrenos o de las edificaciones afectadas, y en algunos casos en urbanizaciones o entidades de gestión. Cuando no se cumple, varias normas permiten que la administración ejecute el trabajo de forma subsidiaria y cobre el coste al responsable, además de sancionar.

¿Una franja de protección es dejar el terreno pelado?

No. Se trata de romper la continuidad del combustible: reducir el matorral y la hierba seca, separar las copas de los árboles y podar las ramas bajas para que el fuego no pueda subir del suelo a las copas. Se pueden conservar árboles, siempre aclarados, y el suelo puede quedar con vegetación baja y verde.

¿Cada cuánto hay que mantener la franja?

Cada año, porque la hierba y el matorral vuelven a crecer. Algunas normas fijan una fecha límite; en Galicia, por ejemplo, la gestión de la biomasa en estas fajas debe estar hecha antes de que termine mayo. Lo práctico es programar el desbroce en primavera, antes de la época de peligro de incendios de su comunidad.

¿Tiene un terreno que desbrozar?

Cuéntenos dónde está, qué superficie tiene y qué vegetación hay, y le indicaremos qué tipo de trabajo suele hacer falta.

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